Varios irlandeses
se destacaron entro los industriosos de la caña en la segunda mitad
del siglo XVIII. Uno de ellos, Miguel Conway,
tuvo una central en Hatillo y Juan Nagle otra
en Río Piedras. Miguel Kirwan y
Tomas O'Daly colaboraron en el establecimiento
de una central en la finca San Patricio de Puerto Nuevo.
David Quinlan estableció un ingenio en
Toa Baja y su hermano otro en Loíza. La huella de ellos quedo en los
nombres de sus estancias y en los santos patronos de las regiones. San Patricio,
como se llama la estancia de Puerto Nuevo, es el santo de los irlandeses
y del Municipio de Loíza, donde vivió uno de los Quinlan.
A Cangrejos le
pusieron Santurce en honor a Pablo de Ubarri,
quien era de un barrio de ese nombre en las colindacias de Bilbao. Como todo
emigrante que hace plata, Ubarri fue alérgico a los cambios
políticos, pero era muy trabajador. El 31 de julio de 1880 don Pablo
inauguró un tranvía que consistía de una locomotora
con dos vagones de pasajeros.
La fundición
Querejetas de Ponce fabricaba campanas. El 17 de diciembre de 1886, se
completaron dos campanas para la Iglesia de Aibonito. Para sufragar los costos,
fueron donantes los ciudadanos Manuel Gil,
Diego Becerra, Fernando
Pont y Margarita Benazar. Hicieron una
de 90 libras y otra de 100. Ambas costaron el equivalente a $132, pero la
Iglesia entregó su campana rota y se la tomaron en "trade in" por
$53.00.
Don
Ramon Valdes estableció el primer
tranvía de Bayamón el 20 de febrero de 1881. Llevaba pasajeros
a Cataño. Cuando se viajaba a caballo, la bestia se quedaba en un
establo y el dueño seguía en el tranvía hasta Cataño
y allí tomaba el bote que lo conducía a San Juan.
En junio de 1854
hubo la Primera Exposición Pública de la Industria, Agricultura
y Bellas Artes. En ella, don Juan Luis Ramu de
Guayama presentó las calesas que fabricaba. Una de ellas tenía
arneses vistosos. Otra carreta de cajón estaba dotada de un eje de
hierro. Además exhibió un excellente carruaje para cargar bocoyes.
Sus obras merecieron la Medalla de Oro.
En el combate
en que murió Jose Marti, estuvo
Simon Berrocal Cerezano boricua que se alistó
como soldado en el Batallón Peninsular número dos. Simon
residía en la calle Coto número dos de Ponce y estaba casado
con Julia Ober.
El boricua
Domingo Pacheco de Matos defendió a
Guayanilla de los holandeses. El reunió una tropa de jíbaros
para defender la costa de unos holandeses que la atacaron el 11 de enero
de 1703. Los rubios vieron ls filos de los machetes y se les puso la carne
de gallina.
Entre 1803 y 1804
llegaron las primeras vacunas contra la viruela a la isla. La vacunación
estuvo a cargo del Dr. Francisco Oller y los
primeros en vacunarse fueron el obispo designado Juan
Alejo de Arizmendi, dos hijas del gobernador y un hijo del Dr. Oller.
En 23 días se vacunaron más de 1,500 personas, según
el Dr. Oscar Costa Mandry en su historia sobre
la medicina.
Se conoció
en Harlem, Manhattan, NY, US hacia la década de 1890 este nativo de
Puerto Rico llamado Arthur Alfonso Schomburg.
Nació en Santurce el 24 de enero de 1874, hijo de un puertorriqueño
y de una señora de Santa Cruz. Se fue a Nueva York en 1891 y allá
se indentificó con los movimientos independentistas antillanos y se
relacionó con Jose Marti y el dominicano Maximo Gomez, y tuvo
correspondencia con Ramon Emeterio Betances.
A fines del siglo
XIX, con permiso del gobierno, en Ponce se ofició un servicio de la
Iglesia protestante en la residencia de Otilio
Salomons. Además, el predicador, de apellido Allen, era ministro
de la iglesia reformada en San Tomas.
El Dr.
Jose Maria Vargas hizo la primera autopsia en
1819 al cadáver del confinado Jose Garcia.
Vargas era un exiliado de Venezuela que vino al país en 1819.
La primera escuela
de educación fue la Escuela Normal establecida en una finca de noventa
cuerdas en Fajardo. La dirigía el Dr. Martin
Braumbaugh. El Alcalde de Río Piedras lo convenció para que
fuese trasladada al parque de Convalescencia de dicha ciudad. Hoy, una calle
de la ciudad universitaria lleva el nombre de Braumbaugh.
Candido Silva Parrilla era uno de los mejores
trovadores de principios de siglo XX. Plomero de oficio y poeta cantor de
bateye, él improvisaba sobre temas Históricos, pues leía mucho
sobre la historia y la Biblia. El gobernador Teodoro Roosevelt hijo, acostumbraba
invitarlo a las veladas para que cantara en Fortaleza.
El 20 de julio
de 1874, el gobernador general Segundo de la Portilla
expidió una orden para que los ayuntamientos de la isla separasen
áreas dentro de los cementerios donde enterrar a los que no eran
católicos.
El 28 de enero
de 1899, en el área del campamento de Artillería estalló
el depósito de pertrechos de guerra. Un sargento de bomberos llamado
Rafael del Valle, heroicamente, evitó
una tragedia mayor, junto con sus compañeros,
Pedro Ruiz, Juan
Romero, Jose Rivera,
Jose Sabatell y Tano
Casals. La gente y los soldados americanos se fueron huyendo de la
ciudad. Pero los mencionados fueron los que evitaron la destrucción
total de Ponce, según el diario El Liberal.
El padre de la
medicina académica fue Henri Dumont,
quien nació en Paris y llegó a Puerto Rico en 1867. Dumont
estableció un hospital para pobres en Yauco, donde atendió
casos de cólera morbo.
La primera
máquina para hacer electrocardiogramas, llamada electrocardiógrafo,
la trajo a Puerto Rico el Dr. Manuel de la Pila
Iglesias en 1922.
El Hospital de
La Concepcion en San Juan lo fundo un rico vizcaíno llamado
Francisco Juancho en 1541. Todavía hoy
(1999) hay un Hospital de la Concepcion junto al Palacio de Santa Catalina
en San Juan.
En el "Boletín
Histórico", dice el Dr. Coll y Toste que con motivo de la sedición
militar habida en la guarnición de esta plaza en la noche del 7 de
junio de 1867, que terminó con el fusilamiento del cabo de
artillería Benito Montero y el suicidio
del coronel Nicolas Rodriguez de Cela, el gobernador
general Marchessi desterró de la isla a los señores Dr.
Pedro Geronimo Goyco, Ramon
Emeterio Betances, Calixto Romero Togores,
Segundo Ruiz Belvis, Julian
E. Blanco, Vicente Maria Quiñones,
Jose de Celis Aguilera,
Rufino Goenaga y Carlos
Elio Lacroiz. Romero Togores era un
antepasado de Carlos Antonio Romero Barcelo.
Hacia 1930 la
firma de los mallorquines Puig y Abraham fueron los dueños de la
fábrica de mantecados Payco junto con Jose
Gaya. Con los años, Gaya le vendió los helados a don
Cesar Calderon, el padre de la Alcaldesa de
San Juan (1999), Sila M. Calderon.
Los apellidos
Bravo y Pardo son originarios de Holanda y Dinamarca. Sus antepasados
judíos se extendieron por Curazao, Puerto Rico, San Tomas y Panama.
De hecho, el primer rabino que hubo en Curazao se llamó
Josiau Pardo.
La prohibición
arreció la persecución de los alambiqueros y provocó
confrontaciones entre los contrabandistas y las fuerzas del orden. Algunas
tuvieron desenlaces increíbles. Así, por ejemplo, en marzo
de 1932, el policía Luis Albarran
perdió la vida en la bahía de Vieques cuando abordaba un balandro
contrabandista. Desde arriba del buque de transporte clandestino, los tripulantes
arrojaron un lingote de hierro que rompió el fondo de la yola del
agente, éste cayó al mar y murió ahogado.
En una feria celebrada
en junio de 1855, el Dr. Calixto Romero (antepasado
de Carlos Romero Barcelo) obtuvo una medalla
de cobre por unos fósiles que había descubierto en un cerro
de Quebradillas. En esa misma feria, el Bayamónes Juan
Rodriguez se ganó 25 pesos en premio por 45 gallinas y 70 pollas
de raza, "las más grandes y hermosas que se hayan conocido en el
país".
En 1859, el hacendado
Sebastian Serralles se encontraba de visita
en Barcelona. Don Sebastian era dueño de la Hacienda Teresa de Ponce.
Hoy (1999) un descendiente de don Sebastian, Faito
(Felix) Serralles se ha destacado como piloto de lanchas en competencias
deportivas.
El 23 de febrero
de 1936 asesinaron al jefe de la Policía, Francis
Riggs, en San Juan. Cerca del lugar de los hechos arrestaron a los
nacionalistas Hiram Rosado y
Elias Beauchamp, quienes fueron ultimados en
el cuartel. |